GRAN COMPILACIÓN DE LAS AVERÍAS MÁS COMUNES EN UNA COMUNIDAD

La vida tranquila y sin imprevistos en una comunidad de vecinos es la excepción. Todo lo demás, la norma. Dentro de las vicisitudes a las que nos vemos expuestos en una comunidad de vecinos está la de que todo, por alguna razón, deje de funcionar. Ascensores, puertas mecanizadas, antenas… La lista es muy extensa, pero hoy queremos mostraros una gran compilación de las averías más comunes en una comunidad de propietarios.

LAS AVERÍAS MÁS COMUNES EN UNA COMUNIDAD DE VECINOS

ASCENSOR AVERIADO EN UNA COMUNIDAD DE VECINOS

Ya sea por robo o por uso, el ascensor deja de funcionar. Esto, en principio, a los del bajo les importa poco. Sin embargo, la avería del ascensor puede resultar un poco más molesta a los vecinos que viven en las plantas superiores.

Ante un ascensor averiado, lo primero y más importante es saber si está siendo sometido a su mantenimiento periódico. Si es así, hay pocas razones por las que deba averiarse…

El coste de la reparación del ascensor debe repartirse según la cuota de participación, a menos que los estatutos de la comunidad o el título constitutivo recojan otra cosa. El vecino moroso también está incluido en ese reparto, así que si en tu comunidad de vecinos se ha averiado el ascensor, ídselo comentando para que se vaya haciendo a la idea.

Hay una causa por la que los ascensores suelen averiarse (y no es las historias que atestiguan): el robo de alguna de sus piezas. Si ese es el caso y si así lo ha constatado el técnico, la comunidad debe poner una denuncia para plantearle el arreglo al seguro.

PUERTAS, MUCHAS PUERTAS

Las puertas suelen ser una fuente inagotable de averías en una comunidad de vecinos. Por regla general, la del portal es la que más rompe. ¿Razón? Desconocida. El telefonillo un día también decide ponerse en huelga y dejar de funcionar. O bien no suena, o bien hablas y nadie responde. Todo muy frustrante. Pocas cosas hay que decir sobre su buen uso para el mejor mantenimiento, porque hay muy pocas posibilidades de usar mal un telefonillo.

La puerta del garaje es otro submundo. A veces las averías se producen porque algún vecino decidió ponerla en modo manual y no avisar al resto. Otras, por aquel que decidió apurar en la arrancada para pasar después de otro coche. En ese último caso, la avería más gorda suele llevársela el vehículo en sí mismo. También puede darse el caso de que el vecino el que lo sabe todo tenga un cuñado que tiene una empresa de mecanismos, pero que no lleve el mantenimiento. Entonces se sucederán pequeños sabotajes que resulten en una puerta perennemente agonizante.

LAS ANTENAS

Vientos huracanados, lluvias, una fiesta loca que se fue de las manos… Un día vas a ver la tele y sólo pilla el canal negro (conocido como el del polvito blanco antes de la llegada de la TDT) ¿Recomendaciones? La menos recomendable es que el vecino Bricomanía se suba al tejado y empiece  a mover la antena mientras otro grita desde la ventana para ver cómo va el tema. La más recomendable es ponerse en contacto con un antenista.

AVERÍA DE LA CALDERA EN UNA COMUNIDAD DE VECINOS

Las calderas se averían cuando falta (o sobra) presión, cuando falla el suministro eléctrico o cuando nos hemos quedado sin combustible. Lo más recomendable si no queremos pasar mucho tiempo sin calefacción ni agua caliente, es contratar un mantenimiento de la caldera. De esta forma, las averías pequeñas quedan prácticamente avocadas a la extinción y las gordas… Bueno, esas son muchas veces inevitables.

TUBERÍAS VIEJAS EN EL EDIFICIO

Muchas noches pasaron debajo de las sábanas escuchando ruidos guturales que ponían la piel de gallina. Pero no, no eran psicofonías. Eran las tuberías del edificio plañendo por ser renovadas. La presión y el color del agua te podrán dar una pista.

ROTURA EN EL VASO DE LA PISCINA

Hablando de problemas hidráulicos, el hielo del invierno, la erosión de la suciedad, el uso y la falta de él pueden dañar el vaso de la piscina. Es importante detectar el fallo a tiempo, a menos que se quiera montar un parque acuático en el césped artificial y, ya de paso, malgastar hectolitros y hectolitros del fluido elemento.

PROBLEMAS EN LA FOSA SÉPTICA

Posiblemente, el pocero sea uno de los mejores amigos de las comunidades de propietarios. Lluvias abundantes y elementos que nunca deberían haber sido tirados por el váter montan la gran fiesta en la fosa séptica. El olor lanzará la primera señal de alerta. El agua saliendo por los desagües, también.

Por último, queremos hacer mención a una fuente de averías tan recurrente como inevitable. Es el hecho de contar con niños curiosos en el edificio. Ellos explorarán y jugarán al mecano con todo lo que pillen. ¿Solución? Paciencia. Además, se puede contemplar como una inversión de futuro ya que estamos formando a futuros ingenieros o arquitectos en la Comunidad de Propietarios.

En resumen, las averías son muchas veces inevitables y, en algunas ocasiones, suponen un desembolso importante para los vecinos, algo que llena horas de discusión en los Ruegos y Preguntas. Sin embargo, la mayoría de ellas pueden ser evitadas si sometemos todos los elementos de la comunidad de vecinos a una revisión periódica. Un buen mantenimiento, nos ahorrará más de una.

Fuente: micomuniweb.com

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